
septiembre 25, 2026 / Edomex, primer lugar nacional en explosiones por pirotecnia. El recuento documenta 18 incidentes, 21 muertos y 111 lesionados durante 2026; pese a la magnitud de los daños, las autoridades no han informado sobre imputados, sanciones administrativas o permisos
El Estado de México ocupa el primer lugar nacional en explosiones relacionadas con pirotecnia durante 2026, de acuerdo con un recuento de casos documentados públicamente realizado por AD Noticias.
Entre el 1 de enero y el 24 de septiembre, la entidad acumuló al menos 18 incidentes, con un saldo de 21 personas fallecidas y 111 lesionadas.
En promedio, ocurrió una explosión cada 15 días.
Los casos se distribuyeron en por lo menos 12 municipios y ocurrieron en talleres autorizados y clandestinos, viviendas, bodegas, templos, celebraciones comunitarias y vehículos particulares.

Pese a la frecuencia de los accidentes, no existe una base pública nacional o estatal que permita consultar en un solo lugar el número de explosiones, víctimas, permisos, inspecciones, investigaciones y sanciones.
El recuento de AD Noticias fue construido mediante la revisión de reportes oficiales, información de autoridades municipales y publicaciones periodísticas. La comparación nacional debe entenderse dentro de ese límite: se refiere a los casos localizados y documentados públicamente.
La cifra aumentó en Cuautitlán Izcalli
El accidente más reciente ocurrió el 24 de septiembre en San Francisco Tepojaco, Cuautitlán Izcalli.
Durante una procesión religiosa, un cohetón ingresó al vehíc*** particular en el que era transportado el material pirotécnico. El fuego alcanzó la carga y provocó una explosión.
Un hombre murió posteriormente en el Hospital de Traumatología del IMSS de Lomas Verdes. Otras diez personas resultaron lesionadas: ocho menores y dos adultos.
El ayuntamiento informó que la procesión no formaba parte de los trámites gestionados para las festividades previstas a partir del 2 de octubre.
La investigación deberá establecer quién suministró los cohetes, quién decidió trasladarlos en una camioneta particular, si existía autorización para transportarlos y qué medidas de seguridad fueron incumplidas.
Hasta el 22 de septiembre, AD Noticias había contabilizado 17 explosiones, 20 fallecidos y 101 lesionados. El caso de Cuautitlán Izcalli elevó el recuento a 18 incidentes, 21 muertos y 111 heridos.
Temascalcingo concentró las víctimas
La explosión más grave ocurrió el 5 de septiembre en Santa María Canchesdá, Temascalcingo.
Material pirotécnico almacenado en un espacio contiguo a la parroquia detonó durante una celebración patronal. El estallido provocó el derrumbe parcial del inmueble y dejó 11 personas fallecidas y 81 lesionadas.
Ese solo incidente concentra 52 por ciento de las muertes y 73 por ciento de los lesionados contabilizados durante el año.
El secretario general de Gobierno, Horacio Duarte Olivares, informó que una de las líneas de investigación consideraba un posible cortocircuito. También reconoció que Protección Civil estatal no había sido notificada de la actividad y que, según la información disponible, no existía permiso de la Defensa para comercializar o quemar la pirotecnia almacenada junto al templo.
Tres semanas después de la tragedia, las autoridades no habían informado públicamente quién guardó el material, quién lo suministró, por qué fue colocado dentro de la parroquia o qué autoridad debió impedirlo.
Tampoco se había dado a conocer la imputación de alguna persona.
Temascalcingo ha sido el lugar en el que mayor número de fallecidos se ha dado. Once personas perdieron la vida. /Foto: Archivo AD Noticias.
Accidentes con permiso y en la clandestinidad
Las explosiones no ocurrieron únicamente en establecimientos clandestinos.
El 22 de julio, un trabajador murió y otro sufrió quemaduras graves en un taller de San Gregorio Cuautzingo, Chalco. El establecimiento contaba con permiso de la Secretaría de la Defensa Nacional.
El caso demuestra que una autorización federal no garantiza, por sí misma, el cumplimiento permanente de las medidas de seguridad.
En Santa Cruz Ayotuxco, Huixquilucan, la explosión de un inmueble señalado como taller clandestino dejó dos personas gravemente heridas el 9 de junio. Ambas fallecieron posteriormente.
El 6 de agosto, otro presunto taller clandestino explotó en Santa María del Monte, Zinacantepec. Una persona murió y dos resultaron lesionadas.
En Texcoco, una explosión ocurrida el 28 de enero en un inmueble donde se elaboraba pirotecnia dejó un fallecido y un herido. El 21 de agosto estalló otro taller en Ejidos de Pentecostés, sin víctimas reportadas.
También se documentaron accidentes en Nicolás Romero, Jilotepec, Zumpango, Aculco y Almoloya de Juárez.
Tultepec concentra los incidentes
Tultepec, principal centro de producción pirotécnica del Estado de México, acumuló varios episodios durante el año.
El 2 de enero se registró una explosión en La Saucera. El 14 del mismo mes, otro estallido en un taller dejó dos lesionados.
El 29 de enero explotó un almacén irregular ubicado en el barrio San Martín. No hubo víctimas, pero el inmueble sufrió daños materiales.
El 2 de febrero murió una persona en otro establecimiento señalado como clandestino.
El 7 de abril, un hombre resultó lesionado en un taller de La Saucera. Las autoridades no pudieron ingresar inmediatamente al inmueble.
El 28 de abril, tres personas fueron heridas por una explosión e incendio dentro de una vivienda. Durante mayo y agosto se registraron nuevas detonaciones e incendios en bodegas y talleres, sin fallecidos ni lesionados reportados.
La reiteración de accidentes en un municipio con zonas de producción identificadas obliga a revisar la periodicidad y los resultados de las inspecciones, no sólo la situación formal de los permisos.
Al menos 5 incidentes se han dado en Tultepec durante 2026. /Foto: Archivo AD Noticias.
El transporte, otro punto vulnerable
Los accidentes de Aculco y Cuautitlán Izcalli ocurrieron mientras la pirotecnia era trasladada en vehículos particulares y cerca de concentraciones de personas.
El 15 de septiembre, en Arroyo Zarco, Aculco, el material transportado en un remolque utilizado durante una celebración explotó y dejó cinco lesionados, según el reporte más reciente de Protección Civil.
Nueve días después ocurrió la detonación dentro de la camioneta que acompañaba la procesión de San Francisco Tepojaco.
Las autoridades deben aclarar si los responsables tenían autorización para transportar el material, si los vehículos cumplían las condiciones de seguridad y si las rutas habían sido notificadas.
Edomex supera otros saldos documentados
La revisión hemerográfica encontró en la Ciudad de México tres episodios relacionados con pólvora o pirotecnia durante 2026, con seis lesionados y ninguna muerte.
En Jalisco, el accidente más grave ocurrió el 14 de mayo en Amatitán. Una mujer murió y 25 personas resultaron heridas cuando las chispas de un “torito” alcanzaron un tanque de gas durante una fiesta patronal.
En Puebla, una explosión ocurrida en julio durante una celebración en Cuetzalan dejó 22 lesionados. En Morelos, el estallido de un almacén en Ocotepec causó una muerte y dos heridos.
La búsqueda no localizó en otra entidad una suma de casos y víctimas equivalente a los 18 incidentes, 21 fallecimientos y 111 lesionados documentados en el Estado de México.
Sin embargo, la inexistencia de un registro nacional obliga a considerar el resultado como un recuento periodístico susceptible de actualizarse, no como una estadística oficial definitiva.
Una cadena de responsabilidades
La regulación de la actividad pirotécnica se encuentra dividida entre autoridades federales, estatales y municipales.
La Secretaría de la Defensa Nacional otorga los permisos federales para fabricar, almacenar, comercializar y realizar actividades con artificios pirotécnicos.
Los ayuntamientos intervienen mediante certificados de conformidad y autorizaciones locales. Protección Civil debe emitir dictámenes de seguridad y revisar las condiciones de establecimientos y eventos.
El Instituto Mexiquense de la Pirotecnia acompaña los procedimientos, integra registros, realiza inspecciones, imparte capacitación y debe comunicar las irregularidades a las autoridades competentes.
Para obtener un permiso se requiere, además de la autorización federal, la conformidad municipal, un acta de inspección del IMEPI, el dictamen de Protección Civil, el croquis del establecimiento y la acreditación de capacitación en seguridad.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México debe investigar las conductas posiblemente delictivas cuando una explosión causa muertes, lesiones o daños.
El problema no es la inexistencia de reglas. Es que ninguna institución ha presentado un balance que permita determinar cómo se aplicaron en los 18 casos.
Sin imputados ni sanciones públicas
Hasta el cierre de esta información, las autoridades no habían presentado una relación de personas imputadas por las explosiones registradas durante 2026.
Tampoco informaron sobre servidores públicos sancionados, establecimientos clausurados definitivamente, multas impuestas o permisos federales suspendidos y cancelados a causa de los accidentes.
Esto no significa que no existan carpetas de investigación o procedimientos administrativos. Significa que sus avances y resultados no han sido transparentados.
La Fiscalía mexiquense mantiene investigaciones abiertas, pero no ha informado cuántas fueron judicializadas, cuántas personas comparecieron ante un juez o qué delitos son investigados.
La Defensa no ha dado a conocer cuántos permisos revisó después de los accidentes ni si alguno fue cancelado.
Protección Civil estatal tampoco ha publicado una relación de los dictámenes vigentes, irregularidades detectadas y medidas correctivas ordenadas.
Los ayuntamientos involucrados no han explicado, de manera integral, qué certificados expidieron, quién autorizó las celebraciones y cómo vigilaron el almacenamiento, transporte y utilización del material.

El instituto especializado tampoco rinde cuentas
El Estado de México creó en 2003 el Instituto Mexiquense de la Pirotecnia para ordenar, profesionalizar y reducir los riesgos de una actividad profundamente arraigada en la entidad.
Después de 18 explosiones, el organismo no ha presentado públicamente un informe que identifique cuántos establecimientos involucrados estaban registrados, cuáles tenían permisos vigentes y cuándo fueron inspeccionados por última vez.
Tampoco ha detallado cuántas irregularidades detectó, cuántos establecimientos fueron suspendidos ni qué avisos envió a la Defensa, los municipios o la Fiscalía.
Después de la tragedia de Temascalcingo, su director, Emmanuel Reyes Urbán, propuso capacitar a iglesias, mayordomías y organizadores de festividades. También recomendó mantener los artefactos de mayor potencia a una distancia de entre 120 y 150 metros de los asistentes.
La capacitación puede prevenir accidentes, pero no sustituye la inspección, la vigilancia ni las sanciones.
La entidad con más explosiones y víctimas documentadas es también una de las pocas que cuenta con un organismo especializado. Esa contradicción concentra el interés público de la investigación.
Las 21 muertes y 111 personas lesionadas exigen responder quién incumplió las reglas, qué autoridad dejó de vigilarlas y por qué, después de 18 explosiones, no existen imputados ni sanciones públicamente conocidos.
FUENTE: FUENTE: https://adnoticias.mx/edomex-primer-lugar-nacional-en-explosiones-p...
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