
¿Puede la evidencia del incendio demostrar el dolo? Un problema ignorado en el proceso penal.
Los límites de la pericia en la investigación de incendios
Por Claudio Marcelo Taborda
En las investigaciones penales vinculadas a incendios, los informes técnicos elaborados por especialistas suelen desempeñar un papel central dentro del proceso judicial. A partir del análisis de los patrones de daño, la dinámica de propagación del fuego y la evidencia material presente en la escena, los investigadores procuran determinar el origen y la causa del incendio.
Sin embargo, en la práctica judicial aparece con frecuencia una tensión conceptual que no siempre es advertida con claridad: la diferencia entre reconstruir técnicamente el origen del fuego y atribuir intencionalidad penal a una persona.
Esta distinción no es menor. Mientras que la investigación forense de incendios pertenece al campo de las ciencias empírico-fácticas, la determinación de la intencionalidad criminal (dolo) forma parte del ámbito normativo del derecho penal. Confundir ambos planos puede generar interpretaciones erróneas sobre el alcance real de la prueba pericial.
Esta publicación examina justamente ese problema: los límites epistemológicos de la investigación de incendios cuando sus conclusiones se incorporan al proceso penal.
La investigación de incendios como reconstrucción empírica
La investigación forense de incendios constituye una disciplina técnico-científica orientada a reconstruir cómo se inició el fuego mediante el análisis sistemático de la evidencia física presente en la escena.
Los investigadores examinan distintos elementos, entre ellos:
• patrones de combustión y daño térmico • área de origen del fuego • posibles fuentes de ignición • materiales combustibles presentes • condiciones ambientales • dispositivos o mecanismos iniciadores
Este trabajo se realiza mediante la aplicación del método científico, que implica:
1. observación de la evidencia
2. formulación de hipótesis
3. contraste con los datos empíricos
4. eliminación de hipótesis incompatibles con la evidencia
Este enfoque metodológico ha sido ampliamente sistematizado en estándares internacionales como la guía National Fire Protection Association NFPA 921 Guide for Fire and Explosion Investigations, considerada el principal marco técnico para la investigación de incendios.
El resultado de este proceso es una explicación causal del fenómeno físico, es decir, una reconstrucción de los mecanismos materiales que dieron origen al fuego.
Pero esta reconstrucción empírica tiene un límite fundamental.
La evidencia material permite explicar cómo comenzó el incendio, pero no permite acceder directamente a los estados mentales de las personas involucradas.
El problema del término “incendio intencional”
Dentro de la literatura técnica es común clasificar los incendios según su causa:
• natural
• accidental
• incendiario
• indeterminado
En este contexto, la categoría incendiario se utiliza cuando la evidencia indica que el fuego fue iniciado mediante la aplicación deliberada de una fuente de ignición sobre un material combustible.
Sin embargo, en el ámbito judicial esta terminología puede generar confusión.
En derecho penal, la noción de dolo implica la concurrencia de dos elementos:
• componente cognitivo: conocimiento del hecho típico
• componente volitivo: voluntad de realizarlo
Tal como explican autores como Claus Roxin o Francisco Muñoz Conde, el dolo se refiere a estados mentales del autor, no a características físicas del evento.
Por lo tanto, que la evidencia indique que un fuego fue iniciado mediante una acción humana no permite afirmar por sí misma que existió intención criminal.
La investigación técnica describe un mecanismo de ignición, pero no puede determinar la finalidad jurídica de la conducta.
El rol del investigador en el proceso penal
En la provincia de Córdoba, la actuación del personal policial especializado en incendios se encuentra regulada por el Código Procesal Penal de Córdoba, particularmente en su artíc*** 324, que establece facultades relacionadas con:
• preservación de la escena
• fijación de rastros
• documentación de evidencia
• registros fotográficos y croquis
• diligencias urgentes para evitar la pérdida de indicios
Estas facultades permiten realizar intervenciones técnicas indispensables para la investigación.
Sin embargo, la norma no amplía el alcance del conocimiento científico del investigador. En otras palabras, las facultades procesales no eliminan los límites epistemológicos de la disciplina.
Desde la perspectiva de la filosofía de la ciencia, como explica Mario Bunge, las ciencias empíricas solo pueden formular inferencias válidas sobre fenómenos observables.
La intencionalidad humana, en cambio, no es observable directamente en la escena del incendio.
El problema epistemológico de inferir la intención
La investigación de incendios permite identificar indicios como:
• múltiples focos de ignición
• presencia de acelerantes
• dispositivos iniciadores
• incompatibilidad con causas accidentales
Estos elementos pueden indicar intervención humana en el inicio del fuego.
Pero existe un salto conceptual importante entre dos afirmaciones distintas:
Afirmación técnica válida
El fuego fue iniciado mediante la aplicación de una fuente de ignición sobre material combustible.
Afirmación jurídicamente distinta
El autor actuó con intención criminal.
La primera describe un mecanismo físico.
La segunda describe un estado mental.
Este problema ha sido ampliamente discutido en la teoría de la prueba judicial. Según Michele Taruffo, la prueba científica tiene como función acreditar hechos, no sustituir la valoración jurídica del juez.
Por lo tanto, cuando un informe pericial afirma directamente la existencia de intencionalidad penal, se produce una doble extralimitación:
• epistemológica
• procesal
Consecuencias procesales de exceder el alcance de la pericia
Las conclusiones que exceden el campo del conocimiento experto pueden generar diversos problemas dentro del proceso penal.
Entre ellos:
1. Impugnación de la pericia
Las partes pueden cuestionar el informe por exceder el ámbito de competencia del perito.
2. Pérdida de fuerza probatoria
La pericia puede perder valor si se demuestra que sus conclusiones no derivan del método científico aplicado.
3. Riesgo de sesgos cognitivos
La literatura sobre ciencias forenses ha advertido que los investigadores pueden verse influenciados por hipótesis previas, fenómeno estudiado por autores como Daniel Kahneman y Itiel Dror.
Cuando la investigación incorpora suposiciones sobre motivaciones o intenciones, aumenta el riesgo de interpretar la evidencia de forma confirmatoria.
El verdadero aporte de la pericia en incendios
Reconocer estos límites no implica reducir la importancia de la investigación forense de incendios.
Por el contrario, permite ubicar correctamente su contribución dentro del proceso judicial.
El investigador puede aportar conocimiento técnico sólido sobre:
• origen del fuego
• fuente de ignición
• mecanismo de inicio
• compatibilidad o incompatibilidad de hipótesis causales
Este conocimiento resulta esencial para la reconstrucción de los hechos.
Pero la atribución de responsabilidad penal, incluida la determinación del dolo, corresponde al ámbito de la valoración judicial del conjunto de la prueba.
Conclusión
La investigación forense de incendios constituye una herramienta científica fundamental para reconstruir los mecanismos físicos que dieron origen al fuego. Sin embargo, su alcance epistemológico se limita a la explicación causal del fenómeno material.
La determinación de la intencionalidad penal implica la valoración de estados mentales del autor, una cuestión que pertenece al ámbito normativo del derecho penal y que debe ser evaluada por el órgano jurisdiccional a partir del conjunto de la prueba producida en el proceso.
Mantener esta distinción resulta esencial para preservar: • la coherencia metodológica de la pericia • la correcta valoración judicial de la prueba • la confiabilidad del conocimiento experto en el proceso penal.
En definitiva, el investigador de incendios puede explicar cómo comenzó el fuego, pero no puede afirmar por sí solo por qué alguien decidió iniciarlo, sugiriendo conclusiones jurídicas que corresponden al juez.
Bibliografía citada
Bunge, M. (2004). La ciencia, su método y su filosofía. Sudamericana.
DeHaan, J., & Icove, D. (2012). Kirk’s Fire Investigation. Pearson.
Dror, I. (2020). Cognitive and human factors in expert decision making. Analytical Chemistry.
Kahneman, D. (2011). Thinking, Fast and Slow. Farrar, Straus and Giroux.
Lentini, J. (2018). Scientific Protocols for Fire Investigation. CRC Press.
Muñoz Conde, F., & García Arán, M. (2019). Derecho penal. Parte general. Tirant lo Blanch.
Roxin, C. (2006). Derecho penal. Parte general. Civitas.
Taruffo, M. (2012). La prueba de los hechos. Trotta.
NFPA. (2024). NFPA 921: Guide for Fire and Explosion Investigations.

CLAUDIO MARCELO TABORDA
INSTRUCTOR DE LA HERMANDAD DE BOMBEROS
Perito Oficial del Tribunal Superior de Justicia de la Provincia de Córdoba.
Córdoba, Provincia de Córdoba en Argentina.
Especialista en investigación de incendios.
Miembro de la Asociación Internacional de Investigadores de Incendio
Perito Oficial en Incendios y Explosiones | Investigador Forense | Docente Universitario
Carrera de Posgrado de Tecnicatura Superior Universitaria en Asistencia en Investigación Penal “Técnico Superior Universitario en Asistencia en Investigación Penal” de la Universidad Nacional de Córdoba
Perfil Profesional
Profesional de la Seguridad Pública y Ciencias Forenses, con sólida formación universitaria y más de dieciocho años de trayectoria en la Dirección de Bomberos de la Policía de la Provincia de Córdoba, especializado en la investigación científica de incendios y explosiones.
Actualmente ejerce como Perito Oficial del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba (Matrícula N°9), interviniendo en causas judiciales de alta complejidad técnica, aplicando estándares internacionales de la National Fire Protection Association (NFPA 921, 1033 y 1321) y los principios del método científico.
Posee un enfoque integral de la seguridad, que combina la experiencia operativa y pericial con la formación académica en Seguridad, Criminología y Gestión Gerencial, orientado a la conducción de organizaciones de seguridad, investigación y respuesta ante emergencias.
Como docente e instructor, impulsa la profesionalización del personal de seguridad y de los servicios forenses, integrando los saberes técnicos de campo con los fundamentos éticos, legales y procedimentales.
Su trayectoria refleja un compromiso sostenido con la excelencia institucional, la transparencia pericial y la formación de nuevas generaciones de profesionales en seguridad y criminalística, posicionándolo como referente en la aplicación de la norma NFPA en el contexto latinoamericano.
Formación Académica
Licenciatura en Seguridad — Universidad Nacional de Villa María (TFG curso) Especialización en Criminología — Universidad Nacional de Quilmes (en curso) Técnico Sup. Asistente en Investigación Penal — Universidad Nacional de Córdoba Diplomado en Gestión Gerencial — Universidad Católica de Córdoba
Docencia y Disertaciones Técnicas
“Dinámica de las Explosiones e Informe Pericial según NFPA 921”. Todo sobre Extintores y Seguridad Industrial.
“Investigación de Incendios de Origen Eléctrico con base en NFPA 921”. Todo sobre Extintores y Seguridad Industrial.
Instructor invitado – VII Curso de Técnicos Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos (2024).
Curso “Resguardo de la Escena y Cadena de Custodia” (Dirección Bomberos, 2022).
Cursos Nacionales de Investigación de Incendios y Explosiones (2014–2017).

¡Tienes que ser miembro de LA HERMANDAD DE BOMBEROS para agregar comentarios!
Únete a LA HERMANDAD DE BOMBEROS